• Luis Rey

La piedra de la Suerte

Te comparto los 3 puntos clave para que tus hijos te conciban como una isla de refugio y amuleto en sus vidas.


Hace unos días mi hija me entregó una piedra que encontró cerca de la alberca comunitaria, en el momento que la vi y la puso sobre mi mano recordé aquellos momentos en que todo niño se crea un amuleto de la suerte, que le permite escabullirse entre las trampas de las fortalezas imaginarias, pero solidas, de nuestro jardín de juegos, fortalezas custodiadas por seres que nos abrumaban pero que en el fondo, sabíamos que podíamos vencer.

Todos tenemos un elemento de la suerte como aquella pluma de paloma que mi hermano siempre encontraba en su camino a casa de mi abuela, después de la escuela.

Mi piedra aquamarina me fue entregada por los Dioses (me hacia yo creer :P) cuando mas lo necesitaba. De esas veces donde la superstición y la aventura se entrelazan para crear la historia de tu infancia.

Pero de donde viene la necesidad de confiar nuestro destino a una roca, a algo hermoso y cotidiano, a algo superior?

Todo esto parece ser una cosa de infancia, pero cuando de adulto vuelcas tu mirada hacia atrás, te das cuenta que no lo es, resulta ser parte de un instinto de supervivencia, de aferrarnos a algo mayor... no me taches de ateo, crees saber hacia donde va mi idea... pero no es así, resulta que soy un ferviente admirador de Dios y su creación, pero hay una gran diferencia entre Religión y espiritualidad, la primera empieza con la segunda y créeme que con esa es suficiente. ¿Que clase de espiritualidad queremos para nuestros hijos? Y no es que haya muchas, sino como bien decía, a cual grandioso ser tus hijos se van a aferrar en momentos difíciles, ¿a Dios, a una piedra, a una pluma O a ti como padre? Algunas personas mas espirituales o religiosas podrían decir a Dios y con eso es suficiente, otras mas apegadas a sus hijos desearan que la respuesta sea que ellos fueran su amuleto. Pero no mezclemos, 2 padres son mejor que uno, así la respuesta correcta para mi es tener a Dios y nuestros padres como isla de refugio y como altar de agradecimiento. Mi concepto de Dios, por supuesto es mas grande y no cabe dentro de este blog, mas me esfuerzo por hacer el ejercicio de reflexión contigo acerca de como nos pueden ver nuestros hijos.

Mas que amuleto, si logras que tus hijos te miren como una "isla” habrás logrado concebir en ellos una "base" o un "seguro" al cual sujetarse.

Con "isla" me refiero a un refugio de amor que los padres crean de tal forma que, cuando estos mueren la conciencia de esa isla provoca un desprendimiento de nuestro origen como hijos y nos forza a crear la nuestra para nuestros hijos.

¿Cuales serian los pasos para que tu hij@ te vea como una isla que siempre estará allí?

Te comparto lo que para mí son los 3 puntos clave:

  1. Pilar de Comunicación.- Este pilar es extenso, te invito a leer el próximo post "como romper el hielo con tus hijos" para tener mejores herramientas. El pilar de la comunicación lo dividiría en: escuchar, preguntas poderosas y empoderamiento. Escuchar a tus hijos significa escucharlos más allá de sus palabras, pon bastante atención en los ademanes que hacen mientras te comparten sus ideas, en el tono de voz y el sentimiento. Debes de tener un nivel de escucha tal, que te permita danzar con sus respuestas y comentarios; escuchar para ir planeando mentalmente la siguiente pregunta es NO escuchar. Evita de igual forma las preguntas cerradas (cuya respuesta sea "si" o "no"). Aprende a romper el hielo, haciendo preguntas poderosas.

  2. Del amor. Amar a nuestros hijos sobre todas las cosas es perversión. Lee el post "Del Amor" y "Del amor y sus clases".

  3. Generar ampliadamente el mismo mundo que su madre creó para tus hijos por 9 meses. Este parece ser un mal consejo para aquellos que no están cómodos con el apego, pero crear una infancia con apego es muy favorable para que tu hijo conciba a sus padres como islas de refugio.

© 2018 Reyes Del Valle.

Crianza de la forma más sincera

  • Facebook Black Round
  • Twitter Black Round

Veracruz Mexico